
En el predio del Crematorio Eco Parque Rafaela, sobre la Ruta Provincial 70, se lleva adelante este jueves la quema de más de 550 kilogramos de cocaína secuestrados en distintos operativos realizados en rutas santafesinas. El procedimiento es encabezado por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, junto a autoridades de la Justicia Federal.
La destrucción de los estupefacientes es supervisada por el fiscal federal Dr. Gustavo Onel y el fiscal coadyuvante Federico Grimm, quienes controlan el pesaje, el ingreso de los bultos a los hornos y la eliminación definitiva de la droga.
El operativo de seguridad comenzó a las 7 de la mañana con el retiro del cargamento almacenado en la sede de la Fiscalía Federal de Rafaela, ubicada en calle Yrigoyen. Desde allí, la droga fue trasladada bajo estricta custodia hacia el predio de incineración, mientras que el material secuestrado en San Justo fue derivado directamente al lugar para su disposición final.
La cocaína que hoy es reducida a cenizas proviene de tres importantes procedimientos antidroga concretados por fuerzas federales en territorio santafesino durante los últimos meses.
Uno de los golpes al narcotráfico ocurrió el 1 de diciembre de 2025 sobre la Ruta Nacional 34, a la altura de Ceres, cuando efectivos de Gendarmería Nacional del Escuadrón Vial Rafaela interceptaron una camioneta proveniente de La Quiaca. Allí se secuestraron 105 kilos de cocaína ocultos en el baúl y los zócalos del vehículo, detectados gracias a la intervención del can “Sasha”.
Días más tarde, en la misma jurisdicción, se produjo otro operativo durante el control de un colectivo de tour de compras. En ese procedimiento, dos ciudadanos bolivianos debieron ser hospitalizados tras descompensarse y expulsar 180 cápsulas de cocaína que transportaban en sus estómagos.
El mayor cargamento destruido este jueves corresponde al operativo realizado a fines de febrero de 2026 por el Escuadrón de Seguridad Vial “San Justo”. En aquella oportunidad, los efectivos secuestraron 456 kilogramos de cocaína luego de una persecución de 30 kilómetros sobre la Ruta Provincial 4.
Según la investigación, los ocupantes de una camioneta Volkswagen Amarok escaparon de un control policial realizando una maniobra en “U” y abandonaron posteriormente el vehículo en una zona rural para huir hacia el monte. Dentro de la camioneta fueron encontrados 418 ladrillos de cocaína de máxima pureza, todos marcados con la figura de un cebú, sello utilizado por la organización criminal para identificar la mercadería.
De acuerdo con estimaciones oficiales, el cargamento destruido representaba un golpe económico al narcotráfico superior a los 8 millones de dólares. Con la incineración realizada en Rafaela, la Justicia Federal y el Ministerio de Seguridad dan por concluido el proceso judicial y operativo vinculado a estas causas.
